¿Gestión del mantenimiento en papel y Excel? Eso cuesta más de lo que ahorra.
Las citas de mantenimiento se atascan en listas de Excel, en el calendario del capataz del taller o en la cabeza de los empleados que están de vacaciones. Si se cancela una cita, sólo se nota cuando la máquina está parada. Los partes de avería de la obra llegan por teléfono, WhatsApp o ni siquiera llegan, y para cuando la información llega al taller, no hay fotos, detalles ni referencias al vehículo. Quién debe priorizar qué reparación a menudo sólo sabe quién respondió a la última llamada. Y a más tardar, cuando una factura de taller está sobre la mesa y nadie puede decir a qué vehículo pertenece, queda claro: sin un sistema centralizado, se pierde la pista de los costes reales por vehículo o máquina.