La realidad del riego de árboles
El riego de árboles no sigue un calendario fijo. La necesidad de riego depende de las precipitaciones, la temperatura y las condiciones de cada ubicación, ya sea en calles, parques, nuevas zonas urbanizadas o barrios enteros.
Mientras se trate de unas pocas decenas de árboles, el trabajo puede organizarse fácilmente basándose en la experiencia y la coordinación diaria. Pero cuando hay varios miles de ubicaciones, cada periodo de sequía se convierte en una prueba de fuego: las listas de riego se elaboran manualmente a partir del inventario de arbolado, los conductores tienen que buscar ubicaciones concretas, algunas calles se recorren dos veces mientras que otras se pasan por alto. Y si se olvida un árbol joven durante el periodo de mantenimiento, los costes de retirada y reposición pueden ser varias veces superiores al coste del propio riego.
Precisamente para eso se ha desarrollado tourPlanner: los datos del arbolado, los grupos de árboles, las rutas y la documentación de los trabajos realizados se integran en un único flujo de trabajo digital, desde el inventario de arbolado hasta la facturación.